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-1- Cada
vez que abrimos un grifo, además de disfrutar el agua
que de allí sale, es importante saber que:
El Programa de las
Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) calcula
que de aquí al año 2027, aproximadamente un tercio de
los habitantes del mundo sufrirá escasez de agua seria.
Las razones para ello son evidentes: la mayor demanda
sobre los recursos de agua dulce provocada por las
crecientes poblaciones humanas; el empeoramiento de la
calidad de los recursos acuíferos existentes debido a
la contaminación y las necesidades creadas por la dinámica
expansión industrial y agrícola.
Respecto al agua dulce; las aguas subterráneas o freáticas
son aquellas que se acumulan bajo la tierra, almacenadas
en los poros que existen en sedimentos como la arena y
la grava, y en las fisuras que se encuentran en rocas.
Constituyen el 97 por ciento de toda el agua dulce del
planeta, excluyendo el agua contenida en los casquetes
polares. Por lo menos 1.500millones de habitantes en
todo el mundo dependen de ella para su abastecimiento de
agua potable, por lo que resulta un recurso fundamental
para la vida humana y para el desarrollo económico.
Entonces, a abrir el grifo, a disfrutar del
agua…pero sin derrocharla.
-2- Cada
vez que abrimos un grifo, además de disfrutar el agua
que de allí sale, es importante saber que:
En la actualidad, entre industria, riego y consumo
humano, se utilizan unos 3.750 millones de km3 anuales
de agua, mientras que a principios de siglo ese valor no
superaba los 500 millones de km3. Este aumento del
consumo de agua mundial ha superado en dos veces el
crecimiento demográfico y se calcula que ya hemos
utilizado la mitad de los recursos hídricos totales del
planeta.
Sólo en los últimos 30 años los recursos hídricos de
la tierra disminuyeron casi un 40%.
En la medida de que no desperdiciemos agua y realicemos
un buen uso de ella, podremos contribuir a la mejora del
medio ambiente.
Hoy cuidar el agua es una de las premisas para la
sociedad moderna, ya que se trata de un recurso natural limitado
y no renovable.
Entonces, a abrir el grifo, a disfrutar del
agua…pero sin derrocharla.
-3- Cada
vez que abrimos un grifo, además de disfrutar el agua
que de allí sale, es importante saber que:
De acuerdo a las estimaciones del Banco Mundial, más
de mil millones de habitantes en el mundo no tienen
acceso a suministros de agua apta para el consumo y
1.700 carecen de saneamiento adecuado. Garantizar el
suministro a esos mil millones de personas requeriría
una inversión cinco veces superior a la que se destina
a este fin actualmente, es decir unos 50.000 millones de
dólares al año. El abastecimiento de agua urbano
cuesta unos 105 dólares por persona y una media de 50 dólares
en el medio rural, según la OMS.
El consumo de agua se ha triplicado en el mundo desde
1950. La respuesta a este aumento de la demanda ha
consistido, en la construcción de más y mayores obras
hidráulicas, sobre todo embalses y canalizaciones de
desvío de ríos.
En 1990, 20 países sufrían escasez de agua. En
1996, ya eran 26 (230 millones de personas), según la
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura
y la Alimentación (FAO). El número de países con
problemas de agua puede elevarse a 41 en el año 2020.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente (PNUMA) calcula que de aquí al año 2027,
aproximadamente un tercio de los habitantes del mundo
sufrirá escasez de agua seria.
Entonces, a abrir el grifo, disfrutar del
agua…pero sin derrocharla.
-4- Cada
vez que abrimos un grifo, además de disfrutar el agua
que de allí sale, es importante saber que:
La escasez del agua no es responsabilidad de la
naturaleza. El único responsable del cuidado de este
recurso es el hombre, y debe tomar conciencia de ello.
Dice el diccionario que conciencia es el efecto total
de nuestras nociones sobre lo externo y sobre lo
interno. Dice también que es el conjunto de nuestros
juicios sobre los valores de las cosas.
Entonces, por un lado, debemos saber que el agua es
un recurso indispensable a la vida del hombre y que este
recurso es cada vez más escaso. Y por otro lado deberíamos
analizar si, sabiendo de la importancia del agua, nos
interesa aprender a usarla y conservarla en
consecuencia, o todo lo contrario.
¿Habrá que traer a nuestra reflexión imágenes
como lo deseable que es un vaso con agua fresca en días
de temperatura mayores a los 30 grados?, ¿o el disfrute
de la naturaleza cuando después de un tiempo sin agua
recibe sobre sí la lluvia?, ¿o habrá que pensar en
nuestros compatriotas del noroeste caminando kilómetros
y kilómetros por un balde con agua semi potable?
¿Cómo aprender a ser conscientes?.
Entonces en principio, a abrir el grifo, a
disfrutar del agua...pero sin derrocharla.
-5- Cada
vez que abrimos un grifo, además de disfrutar el agua
que de allí sale, es importante saber que:
El aprendizaje en el uso y conservación del agua es
una decisión cultural.
Se refiere a tomar conciencia de la importancia que
tiene el recurso agua.
Importancia, en principio, en nuestra vida: desde que
nacemos hasta la realización de un sinnúmero de actos
cotidianos dependen de su utilización.
Importancia en la historia de la humanidad: el agua
siempre fue un bien deseado, obtenido, disfrutado y
preciado por las grandes civilizaciones.
Es una decisión cultural entender que el agua pasó
de ser calificada desde siempre como un recurso natural
renovable, a que hoy ya sea observada como un recurso
natural NO renovable.
Entonces, a abrir el grifo, a disfrutar del
agua...pero
sin derrocharla.
-6- Cada
vez que abrimos un grifo, además de disfrutar el agua
que de allí sale, es importante saber que:
Los desequilibrios constantes que expresa la
naturaleza en el mundo, a través de inundaciones, sequías,
huracanes, terremotos y otras catástrofes son el
resultado concreto de la acción del hombre. Más allá
de los niveles de conciencia, injerencia y
responsabilidad que le compete a cada uno, no deja de
ser un hecho cultural que nos involucra a todos.
Entonces, en un mundo que se ve amenazado por el egoísmo
y la avaricia que globaliza miseria y deterioro
ambiental, ¿será posible entender y atender al agua
como lo que es en esencia, un Eslabón de Vida que
conecta a los seres vivos, países y culturas del
planeta?. Un ejemplo ilustrativo que se refiere a la
toma de conciencia sobre el uso racional del agua, lo
propone uno de los representantes de una ancestral
cultura. Gandhi no llegó fácilmente a ser un yogui sin
deseos y en paz. Tuvo que transformarse. Advirtiendo sus
defectos, hizo un esfuerzo consciente para crecer,
cambiar y restringir sus malos impulsos.
Por un tiempo, Gandhi se alojó en la casa del primer
ministro indio Nehru. Por la mañana, mientras los dos
hablaban, Gandhi se lavaba la cara y las manos y Nehru
le iba echando agua de una jarra. Como estaban metidos
en una seria discusión, Gandhi se olvidó de que se
estaba lavando y antes de que terminara de lavarse la
cara, se acabó el agua de la jarra, a lo que Gandhi
replicó, "¡Pero cómo! ¿He gastado toda el agua
que había en la jarra sin haber terminado de lavarme la
cara? ¡Qué derroche! Cada mañana no uso más que una
jarra". Las lágrimas le afloraron a los ojos.
Nehru, al verlo, se quedó sorprendido. "¿Por qué
llora? ¿Por qué se preocupa usted del agua? En mi
ciudad, hay tres grandes ríos: el Ganges, el Jummer y
el Saraswati. Aquí no tiene porque preocuparse por el
agua". Entonces Gandhi le dijo "Nehru, tiene
usted razón. En esta ciudad tiene usted tres grandes ríos,
pero lo que a mí me corresponde de ellos es sólo una
jarra de agua por la mañana y nada más". Este
caso de Conciencia en el uso y no el abuso es para
reflexionar, por ello, a abrir el grifo, a disfrutar
del agua...pero sin derrocharla.
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